De aire contaminado
Soplarán tormentas
Se levantarán furiosos los mares
Se escucharán incesantes las alertas
Y no sabrán, nunca sabrán
En un baldío yacerá a la espera
Infectada de comejenes acacia vieja
Pequeños golpes de gotas en su corteza
Que abatida caerá y caerá
Ya sin hojas, piel arañada
Quizás por clemencia o por lástima
Un rayo le dará estruendoso final
A su precaria existencia
Y ahora podrán sentirlo
El silencio después del ruido
El humo en el pecho apretado
Y en el suelo un pobre árbol tendido
Quedará entonces solo un vestigio
De cuando fue joven, de cuando fue lindo
Hogar de aves y hormigas
Curiosidad de algún que otro niño